Ciencia, Tecnología e Innovación de Castilla y León
31 de marzo de 2026
Comisionado para la Ciencia y la Tecnología
La Estrategia de Especialización Inteligente (RIS3) de Castilla y León sigue avanzando no solo en el número de actuaciones, sino también en algo clave: orientar mejor dichas actuaciones hacia las prioridades estratégicas y fomentar la participación del ecosistema. El último informe elaborado por la Oficina del Comisionado para la Ciencia y la Tecnología recoge 89 iniciativas impulsadas en 2024 y 2025 que contribuyen a mejorar estos dos aspectos esenciales identificados en la evaluación intermedia de la RIS3.
La Estrategia de Especialización Inteligente (RIS3) de Castilla y León sigue avanzando, no solo en número de actuaciones (más de 190 en su Plan de trabajo de 2026), sino en algo clave: cómo se orientan mejor esas actuaciones hacia prioridades estratégicas y cómo se construyen con la participación del ecosistema.
El último informe sobre la implementación de recomendaciones de la Evaluación Intermedia de la RIS3, elaborado por la Oficina del Comisionado para la Ciencia y la Tecnología, recoge 89 iniciativas impulsadas en 2024 y 2025 que contribuyen a mejorar estos dos aspectos esenciales identificados en la evaluación intermedia de la RIS3: la priorización y los mecanismos de consulta y participación.
Uno de los avances más relevantes es el esfuerzo por orientar programas, ayudas e iniciativas hacia las prioridades estratégicas de la RIS3 y sus Iniciativas Emblemáticas.
Esto se traduce en ejemplos concretos:
Además, se están adaptando convocatorias y programas públicos para que respondan mejor a estas prioridades, lo que facilita que los recursos se concentren en ámbitos con mayor potencial transformador.
El segundo gran avance consiste en reforzar los mecanismos de consulta y participación, clave en cualquier estrategia de especialización inteligente.
En este ámbito destacan prácticas como:
Estas herramientas permiten algo fundamental: ajustar las políticas públicas a la realidad del tejido productivo y social, lo que hace que la RIS3 sea más dinámica y cercana.
El valor de estas iniciativas no está solo en su número, sino en que reflejan un cambio de enfoque: pasar de una estrategia definida sobre el papel a una implementación más precisa, participativa y orientada a resultados.
Este proceso se apoya en un trabajo continuo de coordinación y evaluación, que permite identificar mejoras y trasladarlas a la práctica de forma progresiva.
En conjunto, Castilla y León avanza hacia una RIS3 más madura, en la que priorizar mejor y escuchar más se convierten en elementos clave para maximizar el impacto de la innovación en las empresas y en la ciudadanía.
Más información: Evaluación intermedia de la RIS3